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Con los niños y los adolescentes en el punto de mira, el Centro Histórico ha acogido el 24 Encuentro del Universo Audiovisual del Niño Latinoamericano. Además de propiciar el debate entre los asistentes a las conferencias, esta edición puso énfasis en las creaciones y producciones hechas por los más jóvenes.

El Universo Audiovisual del Niño Latinoamericano (UNIAL) se reencontró con el Centro Histórico esta semana, en la programación del 32 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano que vive La Habana. Investigadores, docentes y realizadores de América Latina y Europa participaron en estas jornadas, con el objetivo de potenciar la creatividad de los más jóvenes dentro del mundo audiovisual y estimularlos en el proceso de aprendizaje de los recursos para que ellos también puedan expresarse mediante este soporte.
La Casa Museo del Benemérito de las Américas Benito Juárez acogió las conferencias y seminarios para así ser el punto de debate de los asistentes a este foro. «La Oficina del Historiador nos ha abierto las puertas de sus instalaciones, después de haber logrado rescatar lugares como estos haciendo, a su vez, una labor social», explica Pablo Ramos, coordinador del UNIAL en entrevista a Opus Habana. Asimismo, en la Casa Víctor Hugo se presentaron distintas animaciones, y tanto el Cinematógrafo Lumière como el cine 23 y 12, fueron sedes de exhibiciones de películas para todas las edades.Las escuelas han tenido especial incidencia en el desarrollo de las actividades de este año, especialmente aquellas que se enmarcan en el proyecto Aulas-Museos de la Oficina del Historiador de la Ciudad.
«Esperamos que en las próximas ediciones de este encuentro, haya una mayor participación de producciones hechas directamente por los niños y que pueda también otorgarse un premio a estos filmes», añade Ramos. Además, los estudiantes de La Habana se han vinculado al Encuentro del UNIAL llenando las salas de proyecciones de los, ya citados, Cinematógrafo Lumière y cine 23 y 12.

El coordinador Pablo Ramos fue también el compilador del libro El audiovisual y la niñez, junto con Ailynn Torres, editado por el ICAIC. Durante los seminarios se entregaron ejemplares a los asistentes.

La ceremonia de clausura del 24 Encuentro tuvo lugar hoy a las 3.00 p.m. en el Centro Cultural Vitrina de Valonia, donde los siete niños y niñas integrantes del jurado —procedentes de las Aulas-Museos— entregaron el Premio Garabato, que recayó este año en el largometraje de animación Ranas y Renacuajos, de los Países Bajos, y lo recibió el productor de la película, Jan-Willem Bult. Asimismo, durante la gala se concedieron distintos reconocimientos —hechos de cerámica por los pequeños participantes en uno de los talleres de este foro— a diferentes colaboradores de UNIAL, que han prestado apoyo a la red a lo largo de su existencia. Además,el grupo infantil Retacitos actuó durante la clausura.
Cuba, México, Argentina, Bolivia, República Dominicana, Brasil, Uruguay, Holanda, Alemania y Bélgica forman la Red UNIAL, nacida durante el Octavo Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, en 1986, cuando un grupo de investigadores sociales y promotores culturales argentinos, bolivianos, cubanos y peruanos propusieron realizar un seminario en torno a los problemas relacionados con la producción y distribución de materiales audiovisuales para niños y jóvenes, así como los relativos a la Educación para la Comunicación.
«Una de las principales razones por las cuales surgió esta red fue para aunar a personas e instituciones que trabajaban con el audiovisual dirigido a la niñez y a la juventud», nos explica Pablo Ramos. Según el coordinador, en el año mantienen comunicación y se encuentran cada diciembre en el Festival de Cine Latinoamericano.
Este Encuentro puso énfasis en las muchas experiencias a nivel comunitario de Cuba y de América Latina en la creación audiovisual realizada por niños y adolescentes, algo poco explotado en las ediciones anteriores. La necesidad de fomentar la alfabetización y la cultura audiovisual o la importancia de que el personal pedagógico también esté formado en este mundo, han sido algunos de los temas de presentaciones y debates en la Casa Museo del Benemérito de las Amércias Benito Juárez, muchos acompañados de proyecciones y power points para apoyar visualmente las discusiones y análisis.

Las conferencias y presentaciones transcurrieron durante las mañanas, en una de las salas de la Casa Museo del Benemérito de las Américas Benito Juárez.

Además de ser los niños y niñas los protagonistas teóricos de este foro, se busca que sean entes activos en estas jornadas. Así, integran el jurado del Premio Garabato y han asistido a talleres de creación que, en esta ocasión, se centraron en la enseñanza de técnicas de animación.
De acuerdo con Ramos, existe la intención de que en la próxima edición se abran foros donde los más pequeños participen y den sus propias opiniones. «Lamentablemente somos los adultos los que estamos hablando de ellos y creemos necesario que los niños también expresen su criterio sobre el universo audiovisual», apunta el coordinador.
Las reflexiones, opiniones y nuevas ideas que confluyeron esta semana en el Centro Histórico le han conferido todavía más vida a la arquitectura patrimonial de la ciudad antigua y han hecho que los pequeños fueran partícipes del universo audiovisual y cinematográfico que La Habana ha vivido —y vive— con el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

 

Anaïs Vila Casanovas
Colaboradora de Opus Habana