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Para celebrar el Día Internacional de los Museos (18 de mayo), la Oficina del Historiador propone varias opciones culturales, entre las que sobresale la reapertura, en la tarde de hoy, de dos de sus instituciones museables: el Museo de Arte Colonial y la Casa de la Obra Pía.

«Las colecciones crean conexiones» es el lema propuesto por el Consejo Internacional de Museos para celebrar el Día Internacional de los Museos

En la tarde de hoy, 16 de mayo, fueron reinaugurados el Museo de Arte Colonial y la Casa de la Obra Pía, instituciones museables pertenecientes a la Oficina del Historiador de la Ciudad (OHC). Las palabras centrales estuvieron a cargo de Lesbia Méndez, directora de Patrimonio Cultural de la OHC, quien destacó los diversos programas museísticos que ha desarrollado la Oficina, desde la exhibición de importantes piezas en campamentos macheteros, en la década de 1970, hasta la realización del programa Rutas y Andares para descubrir en Familia.
Antes de concluir, mencionó al Palacio del Segundo Cabo, destinado a ser «el centro de reinterpretación de las relaciones culturales entre Cuba y Europa, como ejemplo mayor de proyecto», que en la actualidad realiza la OHC con ayuda de la cooperación internacional, en este caso con la UNESCO.
Junto a otros participantes, estuvieron presentes en la reapertura Perla Rosales, Directora Adjunta de la OHC; José Linares, Secretario Ejecutivo del Consejo Internacional de Museos, en Cuba, y Margarita Suárez, Directora de Museos de Patrimonio Cultural (OHC). 


Museo de Arte Colonial

 Exponente representativo de las artes decorativas y costumbres cubanas entre los siglos XVII y XIX, el Museo de Arte Colonial reabre sus puertas luego de varios meses de restauración. Entre las novedades de la institución sobresale la sala dedicada a exhibir abanicos confeccionados en China, Francia, Italia, e incluso Cuba, entre los siglos XVIII y XX.

«El abanico se ha convertido en un objeto singularmente apreciado por su carga simbólica y sentimental. Tiene una fascinante historia y son testimonio de las diferentes épocas y de los cambios artísticos, culturales y sociales.
La manufactura de abanicos se fue especializando y refinando con el paso del tiempo, y logró alcanzar un alto grado de perfeccionamiento en la manipulación de materiales tan diversos como el nácar, las maderas preciosas, el marfil, las madreperlas, los bordados, los encajes, las sedas, así como las primorosas composiciones grabadas o pintadas. La exquisitez artística era la prioridad en la multitud de talleres que se encargaban de su realización. Estas se organizaban en gremios y estaban marcados por la internacionalidad de sus producciones. Raramente un abanico se realizaba por entero en un solo taller. El varillaje podía pro  ceder de Inglaterra, Holanda,  Francia o de tierras tan lejanas como la India, China o Japón. Los “países” los pintaban artistas expertos en otros lugares, para luego ser montados y finalmente comercializados.
La colección de abanicos del Museo de Arte Colonial destaca por la cuantía de exponentes que posee, admirables tanto por su variedad de estilos como de temas. En la iconografía de sus paises nos atrapa la diversidad de sus escenas pues muestra sucesos amorosos, costumbristas, pastoriles, mitológicos, musicales, literarios, además de paisajes y temas sociales». (Texto expuesto en la Sala de Abanicos)
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El Museo también posee salas ambientadas: saloncito, gabinete, comedor, dormitorio y cocina, en las que se recrean estampas del período colonial. El salón, por ejempo, muestra piezas que distinguieron este espacio en una casa cubana del siglo XIX, como las cómodas de sacristía y objetos de porcelana, biscuit, así como la fina cristalería, todos de manufactura europea. El comedor refleja la riqueza en los servicios de mesa que caracterizaban a familias de la aristocracia cubana, mientras que en el dormitorio, de ambiente decimonónico, se expone un juego de cuarto ecléctico que perteneció al conde San Juan de Jaruco.
Entre las piezas de mayor atractivo sobresalen un conjunto de rejas con variados diseños y funciones, guardavecinos, portafaroles y verjas, con técnicas de fabricación de los siglos XVIII y XIX. Particular importancia revisten las piezas relacionadas con el calesero, por constituir un personaje típico de la sociedad colonial cubana, revelador de la condición y linaje de sus amos.


Casa de la Obra Pía

Dentro de las novedades que presenta la Casa de la Obra Pía está la inauguración de una nueva sala permanente en la planta baja, donde son exhibidas máquinas de coser de finales del siglo XIX y primera mitad del XX, de marcas mayormente norteamericanas y alemanas, muy prestigiosas en la esfera textil, como Expert, B. Eldredge y Biesolt & Locke, las que contaron con una notable fama en La Habana de ese período. Esta nueva ambientación viene dada por el interés de este museo en potenciar la temática del arte y tradiciones textiles en Cuba.
La institución cuenta además con cuatro exposiciones permanentes. La primera es la Sala introductoria, donde el público puede apreciar la historia del inmueble: sus patronos, primeros dueños y familias que lo habitaron. La segunda está conformada por restos de objetos mayormente decorativos, que fueron encontrados en las excavaciones arqueológicas realizadas en el local en 1967. Mientras que la tercera y cuarta salas están dedicadas al mundo hogareño decimonónico relacionado con la costura, por lo que presenta un espacio ambientado con labores manuales, objetos y muebles utilizados por las féminas para realizar este tipo de labor en sus hogares. En la planta alta se mantiene la ambientación de las salas a usanzas de una familia habanera de clase alta del siglo XIX.

Redacción Opus Habana


  Programa del Día Internacional de los Museos

 17 de mayo
9:30 p.m., en la calle Obispo frente al Museo Numismático: Exposición de sus colecciones en el espacio público
10:00 a.m., en el Museo de Arte Colonial: Inauguración de la exposición Juegos de siempre, una propuesta integrada por piezas de la colección institucional y de otros centros de la Oficina del Historiador que celebran la fecha.
2:00 p.m., en el Museo de Naipes: Conversatorio especialistas de Havana Club sobre su historia y proyección internacional/ Demostración de una parte de la coctelería contenida en la nueva baraja que integra la colección del Museo.
En el Museo Casa Natal de José Martí: Muestra transitoria de sombrero de paja toquilla, réplica del sombrero jipijapa que obsequió Eloy Alfaro, líder de la Revolución Liberal Radical ecuatoriana, al Apóstol de la independencia de Cuba en 1894. Este sombrero, elaborado por el artesano Jhonny Chávez López bajo la impronta de tejido fino, tras un proceso de reproducción de la pieza original de la colección permanente del Museo, fue donado por la Dra. Tatiana Hidrovo Quiñónez, presidenta ejecutiva del Centro Cívico de la Ciudad Alfaro de la República de Ecuador a través de la Dirección Memoria y Patrimonio.

19 de mayo
 2:00 p.m., en la Casa Víctor Hugo: Conferencia sobre la colección de documentos y periódicos referidos a la figura de Víctor Hugo en Francia, perteneciente a los fondos de la Casa Víctor Hugo y donados por la asociación Cuba Cooperación, impartida por Lismary del Prado, especialista principal del centro.

20 de mayo 3:00 p.m., en la sala de exposiciones transitorias del Museo de la Ciudad: Inauguración de la exposición Reencuentros. La caricatura en la obra de Víctor Patricio Lanzaluze. Curaduría Yanet Oviedo Matos y Yudeni Cabrera Simó.

 (Tomado de Programación Cultural)