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Isliada, espacio digital dedicado a la literatura cubana contemporánea se alzó en días recientes con el Premio Palma Digital 2013. Organizado por Cubarte, el certamen reconoció el buen hacer de portales, sitios web y productos multimedia en la promoción y preservación del patrimonio y el acervo cultural cubanos. Opus Habana no quiso pasar por alto la oportunidad de dialogar con el artífice de Isliada, el escritor y periodista Rafael Grillo (La Habana, 1970), quien además se desempeña como Jefe de Redacción de la revista El Caimán Barbudo y docente universitario en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, donde imparte la materia Técnicas Narrativas y Estilo. Ha obtenido diversos premios, entre ellos el Fundación de la Ciudad de Santa Clara 2008, en Periodismo Literario, con el libro Las armas y el oficio (Editorial Capiro, 2009) y el Luis Rogelio Nogueras de Novela Corta 2009 con Asesinos ilustrados (Editorial Extramuros, 2010). En su quehacer constan además las obras: Historias del ABECEDARIO (noveleta, Editora Abril, 2010); Ecos en el laberinto (ensayo, Editorial Extramuros, 2005) y La revancha de Sísifo (ensayo, Editorial Unicornio, 2010).

¿Cuál es la génesis motivacional de Isliada?

Rafael Grillo (La Habana, 1970) escritor, periodista, Jefe de Redacción de la revista El Caimán Barbudo y docente universitario en la Facultad de Comunicación, donde imparte la materia Técnicas Narrativas y Estilo.

Isliada nace en junio de 2011 cuando los creadores de la idea original, Leopoldo Luis y yo, escritores y periodistas ambos, y colegas en El Caimán Barbudo, veíamos con preocupación cuánto se ninguneaba a la literatura cubana en el ámbito mundial, reducida a unos pocos nombres de autores insertados en el circuito editorial internacional (Leonardo Padura, Pedro Juan Gutiérrez...) o a los escritores canónicos (José Lezama Lima, Alejo Carpentier, Guillermo Cabrera Infante...).
Nuestra tesis entonces es que era justamente el alejamiento de nuestro espacio editorial de ese contexto de mercado externo y la ignorancia sobre lo que en Cuba se estaba escribiendo, la razón de esta subvaloración. Luego, creímos llegado el momento de ofrecer en Internet, la gran matriz mundializadora que podía hacer viajar la literatura cubana por todos los confines, un sitio donde hallar literatura cubana contemporánea y que cumpliera con los requerimientos de ese nuevo tipo de lector o consumidor de contenidos que ha creado la Red.  
De ahí sale el nombre: una contracción de «Isla» + «Aislada»; y también de «Isla»+ «Ilíada» (el clásico de Homero), porque la intención era proponer una nueva épica, una lista renovada de autores (los «nuevos héroes») de la literatura cubana, con lo más representativo de las últimas décadas.

La literatura cubana tiene hoy diferentes espacios en la web, ¿qué comparte y qué diferencia a Isliada del resto de los sitios culturales cubanos?

La concepción original del portal Isliada parte de un análisis de los espacios ya existentes y de cuáles eran, a nuestro entender, sus principales limitantes. Aquellos son espacios que ofrecen fundamentalmente comentarios, reseñas y críticas sobre autores y libros y no aparecen los textos literarios en sí; lo cual es una gran desventaja ante ese lector internacional que no puede adquirir esas obras porque las editoriales nacionales sólo las distribuyen dentro de las librerías cubanas. Isliada reacciona ante esto poniendo su espacio en función de promover los textos mismos, al punto de que en apenas dos años ha reunido más de 380 textos de 150 autores.
El énfasis de los medios literarios existentes en un discurso historiográfico, de difusión de lo canónico o de aquellos autores legitimados ya con Premios Nacionales de Literatura, que no despiertan tanto interés para aquel lector que gusta de leer a sus contemporáneos y a aquellos que representan «su espíritu» (el de «su época»). Isliada se desmarca de esta postura desde el momento mismo en que se define a sí misma bajo la etiqueta de Web de Literatura Cubana Contemporánea.
Otro de los factores, indiscutiblemente, la falta de una diversidad que representara todo lo que hoy es la literatura cubana, en cuanto a estilos, corrientes, temas, generaciones, y el auge de una literatura de género. Esa es la razón por la cual nosotros respondimos colocando una sección dedicada al Policial y otra a la Ciencia Ficción, géneros de creciente interés entre los autores jóvenes, y que han terminado siendo espacios vitales, porque han concitado incluso la atención de académicos de países como Francia, España, Estados Unidos...
A ello se añade, la ausencia de espacios de cuestionamiento y debate acerca de las propias características de nuestro entorno o ámbito literario y editorial; o sea, no se trata solo de hacer crítica literaria para hablar de lo que sucede «dentro del libro», sino también revisar críticamente las prácticas y condicionamientos que «rodean al libro y los escritores». Narrar la realidad de la literatura cubana, la forma en que se hace y se promociona, o cómo se desenvuelve en sus eventos y lo que piensan sus protagonistas, los mismos escritores, es el sentido que tiene dentro de Isliada su sección de Artículos.
Por último, el atraso en cuanto a diseños, formatos y condiciones de navegabilidad de esas webs existentes, su abigarramiento y prolijidad, ajenas a lo que hoy se impone en el espacio web, que es justo lo contrario: la facilidad para moverse dentro de las páginas, la sencillez en el diseño y el simple acceso a sus contenidos. La «usabilidad» de Isliada habla por sí sola de su búsqueda de simplicidad y de confort para el usuario en la presentación de sus contenidos.

 

¿Piensas que Isliada es reflejo y esencia de la novísima creación artística nacional?

Eso de creernos «reflejo y esencia» podría resultar pretencioso. Al respecto lo que puedo decirte es que hemos intentado no ser sectaristas ni excluir a nadie a priori. En principio, quienes no han publicado en Isliada es porque no les ha interesado incluirse ahí. No aceptamos panfletos que se disfracen de literatura ni tampoco vamos a publicar ejercicios ingenuos o de neófitos que no posean un mínimo de valor estético. Pero nuestros criterios editoriales son bastante flexibles pues entendemos que en cuestiones de literatura no hay Juicio Final o Supremo, que toda obra es perfectible y hay que entender la literatura de nuestro tiempo como un proceso, a los autores nuevos como seres en crecimiento, y que nunca poseeremos esa «distancia histórica» que permite juicios más definitivos. Encarar lo contemporáneo, aquello con lo que se convive, entraña correr esos riesgos.

¿Cómo caracterizaría Rafael Grillo a los lectores que consumen las propuestas de Isliada?

Te voy a hablar fundamentalmente del lector foráneo, pues como sabes Isliada es un medio en internet que ni siquiera puede ser visto por el usuario de las redes nacionales… De las reacciones de ese lector foráneo, creo que lo más destacado es su reacción de asombro, de maravilla, al descubrir una riqueza literaria que creían inexistente, ya sea por desconocimiento o por prejuicio. Son numerosos los casos de autores publicados en Isliada que de pronto se enteran que hay alguien en Bélgica o Canadá, que a partir de los textos suyos encontrados en nuestra web, han decidido traducirlos y publicarlos en revistas, o darlos a conocer en sus estudios académicos. Esta es una de las grandes repercusiones actuales de Isliada, el haberse convertido en un sitio de referencia sobre la literatura cubana del momento. Por poner sólo un ejemplo… Cuando la importante revista cultural Gatopardo, de México, quiso hacer un reportaje sobre la literatura cubana de hoy, nos tuvo entre sus principales fuentes de información.

A la luz de Isliada, ¿cuáles son los géneros literarios que mayor fuerza tienen hoy entre los jóvenes escritores?

Dar una respuesta absoluta sobre este particular sería muy difícil. Seguimos siendo tierra de poetas, pero también de cuenteros.  Quizás seamos menos propensos al ensayo, la investigación y la crítica. Dentro de los subgéneros narrativos resulta interesante cuánto han madurado las propuestas de los cultores de la ciencia ficción, algunas al nivel de lo mejor que se hace en el mundo. Y también llama la atención el surgimiento de una nueva manera de encarar la herencia de la novela negra, distinta de los cauces que este género tomó en la isla durante los 70 y 80, al punto de que hay gente convencida de que existe algo llamado «nuevo cuento policial cubano».

¿Consideras que Colección 21 CUC SXXI arrojará por la borda el lastre que acompaña a los noveles literatos de la mayor de las Antillas a la hora de publicar sus obras?

Esa colección que mencionas lo que se propuso en principio fue darle mayor interactividad a Isliada con los lectores y motivar hacia una búsqueda y lectura de todo el material contenido dentro de la web. El origen de Colección 21 CUC- SXXI es una encuesta online donde los lectores escogen sus propios cuentos favoritos para confeccionar una antología, y de ahí salieron dos volúmenes en formato digital: El martillo y la hoz y otros cuentos y Terapia de progresión y otros cuentos.
De modo que esta colección rompe el molde tradicional donde no es el lector sino un «experto» quién selecciona «lo mejor». Este cambio de énfasis hacia un «empoderamiento» del lector es una de las novedades de ese proyecto. Otra novedad es la producción en sí de un libro digital, una práctica muy en pañales todavía en Cuba. Pero más interesante aún es que el primer libro de Colección 21 CUC- SXXI, El martillo y la hoz y otros cuentos, saldrá para la próxima Feria Internacional del Libro de La Habana publicado en papel por la editorial Reina del Mar de Cienfuegos. O sea que será el primer libro cubano de narrativa nacido digital para luego pasar al papel.

¿Qué representa para ti, como alma y espíritu de Isliada, el reciente Premio Palma Digital 2013 obtenido en la categoría de Portales y Sitios Web Temáticos especializados en temas culturales?

Representa aliento y estímulo, me despierta una gran satisfacción porque significa el reconocimiento a todo el tiempo y esfuerzo dedicado a esa página… Pero también representa algo más y es a lo que atribuyo mayor importancia: Indica un cambio de mirada y de actitud por parte de la institucionalidad de la cultura al reconocer que fuera de sus oficinas y proyectos institucionales, hay gente que por cuenta propia y con buenas intenciones puede ayudar a la cultura cubana. No hay por qué creer que sólo dentro de las instituciones se puede hacer política cultural. Premiar a Isliada, en mi opinión, significa la revelación de que los emprendimientos individuales en el terreno de la cultura pueden ser muy provechosos en la actual coyuntura nacional.

Por unos instantes imagina a Isliada como peregrina en el tiempo. A la vuelta de unos pocos años, ¿cuál será el sello que la defina ante los lectores?

Mirando hacia delante en el tiempo, lo primero que me gustaría es ver que se ha reconocido ya el valor de Isliada como una pionera, una precursora de los emprendimientos digitales en Cuba. Luego, quisiera que hubiera futuro para Isliada, que no haya muerto, como un performance efímero, y sobre todo, que más que subsistir está crecida y expandida dentro de las posibilidades múltiples que a un proyecto como este, le queda por explorar todavía.
Pienso, por ejemplo, en una  multiplicación de las posibilidades de Isliada en la producción del libro digital o en la línea del audiovisual sustentado en lo literario y de herramienta para promover la lectura. O en la existencia de una sede física para Isliada, un hermoso lugar llamado Café Librería Isliada, que pueda ser hogar de escritores, punto de encuentro y conversación literaria, emporio para buenas propuestas culturales. Y por último, que Isliada suene en los oídos como buen «eco de marca», con todo un «capital simbólico» incorporado, como un interesante neologismo creado al terminar la primera década del siglo XXI para acompañar a ese período de las letras y de la cultura cubana.

Fernando Padilla González
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Opus Habana