Sobreviviente de una estirpe de libertadores, músicos, pintores, poetas y santos, Dulce María Loynaz (Premio Cervantes, 1992) concedía cada día menos entrevistas.
 A veces críptico, siempre inconmesurable..., Alfredo Guevara respondió por escrito, pero no escatimó tiempo y lugar para enriquecer con su voz ese intento de conversación silenciosa que subyace en todo cuestionario.

 Artista invitado del American Ballet Theatre de Nueva York y el Royal Ballet de Londres, Carlos Acosta confiesa en esta entrevista: «Cuba es el único lugar donde no soy extranjero; por eso siempre vuelvo a mi barrio, a sus olores..., lo más importante del ser humano es ser quien es».