| La alegría musical de la América hispana |
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| Escrito por Karín Morejón Nellar | ||
| Jueves, 08 de Julio de 2010 02:20 | ||
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Ars Longa demuestra que el repertorio antiguo no tiene por qué ser almidonado ni rígido
Por supuesto que existió la tristeza. Y el llanto por la muerte y el dolor por la tiranía y la angustia por la explotación. Pero el Festival ha querido reflejar este año sólo la alegría musical del período virreinal en la América hispana. Y ningún grupo más adecuado que Ars Longa. Parece que estos cubanos llevan la jovialidad circulando por sus venas. No en vano, todos los componentes son jóvenes, algunos en extremo, lo que no es sinónimo de escasa preparación ni de ímpetu sin domeñar. Al contrario, todos combinan versatilidad instrumental con rigor interpretativo y destreza armónica con un innato sentido del ritmo.
Muy atenta está Teresa Paz Román para dirigir el engarce impecable de las voces, la afinación difícil de los instrumentos y el cariz peculiar de los sones, dando a todas las piezas un estilo muy similar: estilo Ars Longa. Ella misma da ejemplo con media docena de tareas: dirigir, cantar de soprano, tocar la flauta dulce, llevar el ritmo con la pedrería.
Como siempre, mucho público esperando y parte de la concurrencia sin poder entrar al templo, ya abarrotado media hora antes del concierto. Porque no es sólo la gratuidad de estos conciertos su atractivo principal, sino que el público sabe que la calidad suele estar garantizada de antemano y que el lugar es de los que seducen, encandilan y se adecuan a un buen repertorio, como pasó ayer, cuando nada desentonó el conjunto de jácaras o de bailes profanos ante un altar católico. Teatralidad Fueron esos bailes, lanchas, negrillas y otros sones jocundos los que despertaron la teatralidad que caracteriza a Ars Longa. Frente a otros grupos de música antigua almidonados, rígidos en exceso y estirados en pose, el grupo de Teresa escenifica y deambula, vira a la solemnidad en las letanías con recogimiento, pero vuelve a destellar buen humor con las tonadas e incluso se permite interpretar una sonata instrumental sin mácula ni estridencia. Sin duda Ars Longa es de los grupos que mejor sabor de boca han dejado de su primer paso por nuestro festival, llenado dos mañanas de julio con aquella antaño con la que hacían música indios, mestizos y españoles desde Puebla en Méjico hasta Chiquitos en Bolivia. 05.07.10 - 02:10 -A. MOLINARI | GRANADA. |


























Comentarios
— Ma. Esther Hernández Fernández 12-07-2010 04:17
Abrazos de su más fiel admiradora.
Mary E.
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