«Para Daniela Díaz, el camino es un referente  fundamental y constituye una constante discursiva que se percibe claramente dentro de todo el conjunto de su obra», expresa Beatriz Gago en las palabras al catálogo de «Huellas», la más reciente exposición de la joven artista, que durante todo septiembre se exhibe en la galería del restaurante El Templete.

Al penetrar como espectadores en el peculiar universo creativo de esta joven artista, nos atrapan anhelos, conflictos, desgarros, utopías compartibles... a la espera de gratificaciones, podríamos sucumbir ante la capacidad de seducción que es condición inherente a su obra, por excelencia autorreferencial.

Ocho lienzos de mediano y gran formatos integraron la muestra «Impermanencia», de Alberto Hernández Reyes que versa sobre el carácter voluble e inasible de los fenómenos naturales, sobre su constante mutabilidad.

Por su estratégica ubicación, amplitud, y a tenor de la relevancia y belleza de las edificaciones que definen sus contornos, la Plaza de San Francisco deviene parada recurrente para aquellos que se animan a recorrer el Centro Histórico habanero, tal vez con el anhelo de aprehender las claves que hacen de este un sitio irrepetible.