La restauración es una actividad científica que consiste en hacer coincidir de manera oportuna conocimientos alcanzados en otras ciencias, constituyendo, a su vez, un campo de estudio y aplicación para esas otras ciencias. Requiere, sí, una especial sensibilidad, pero en el orden en que cualquier otra profesión la requiere: la geología, la botánica, la física, el arte. La restauración es, a mi juicio, una ciencia de ciencias aplicadas.
 En la Casa de la Poesía se inaugura hoy 11 de diciembre la exposición «Es tu sombra», de Romisleidys Ramos Pérez (La Habana, 1979) y su invitada Vilma Grueiro. Conformada por esculturas modeladas en piel, la muestra es, al decir del especialista Racso Morejón, «Un tránsito por la ternura y el sosiego inspirador en su forma natural de pertenencia (…) para disolver in-quietudes y ebullición temática en la dermis como investidura de atributos que le afianzan sus ejecuciones artísticas hasta convertirlas en interrogantes y expresiones que apuestan por lo íntimo, lo pródigo y la tersura».
 Hasta el 6 de diciembre próximo se mantendrá en la Casa Fundación Oswaldo Guayasamín, la exposición «Los ángeles de hoy» del artista Dagoberto Jaquinet, quien «retoma el tema de los Ángeles y nos muestra un conjunto de piezas en las que trae dicha temática a nuestros días, son Ángeles de hoy que podemos encontrar al caminar por las calles, ver las imágenes de un noticiero o en cualquier audiovisual de actualidad».

 La generación de los años 20 y 30 de los novecientos tuvo la pertinencia de hacer coincidir en espacio y causa a personalidades relevantes que imbricaban su ardiente militancia con una estatura espiritual que les permitía brillar con luz propia. Uno de esos talentos que superaban la circunstancia era Rubén Martínez Villena.