Fiel exponente de la arquitectura militar renacentista, resguarda entre sus baluartes ejemplos de la construcción naval en Cuba junto a vestigios arqueológicos de pecios, precisamente cuando nuestro país ha ratificado la Convención sobre Protección del Patrimonio Cultural Subacuático.
 Los modelos navales del Rayo, Santísima Trinidad, Bahama y Príncipe de Asturias fueron donados por la embajada de España en Cuba al Museo Castillo de la Real Fuerza (Oficina del Historiador) durante un acto que, celebrado este miércoles 20 de mayo, contó con la presencia de Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad,  y de Javier Hergueta, Consejero de Cultura de la misión diplomática española en La Habana.
 La arqueología subacuática, en ocasiones, debe acudir a procedimientos similares a los implementados por la ciencia forense para lograr un acercamiento detallado a las evidencias sumergidas de un pecio y su posterior identificación. En el siguiente caso un elemento cronodiagnóstico permitió resolver la incógnita ¿es el pecio Fuxa el galeón Nuestra Señora del Rosario?
 Trafalgar evidenció la superioridad de los navíos ingleses sobre los franceses y españoles. La escuadra aliada sufrió la pérdida de 19 navíos y seis mil bajas, mientras los británicos tuvieron averías en 11 de sus bajeles y la mitad de las bajas de los aliados. Con respecto al Santísima Trinidad, el jefe de escuadra Baltasar Hidalgo de Cisneros en el informe del 31 de octubre de 1805, dirigido a Gravina, contabilizó 300 hombres muertos desde el inicio del combate.